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EL DOBLE DISCURSO Y LA INTELIGENCIA FÍSICA: LA TRANSFORMACIÓN DEL HOMBRE DE ACCIÓN

por Horacio Krell*




???EL DOBLE DISCURSO Y LA INTELIGENCIA FÍSICA: LA TRANSFORMACIÓN DEL HOMBRE DE ACCIÓN

Por Horacio Krell*

Es conocido el milagro que se repite pero que pasa desapercibido para muchos: es la transformación de la oruga en mariposa en la segunda parte de su vida. Es un proceso que ocurre en el capullo, donde la naturaleza despliega sus artes.

La oruga se arrastra por la tierra y nadie pensaría que puede convertirse en mariposa, pero halla su destino en la metamorfosis. Busca un lugar tranquilo, se envuelve en seda y en la oscuridad del capullo se produce la alquimia. La oruga se disuelve en una sopa celular y sus células comienzan a reorganizarse. Es un proceso doloroso y desconcertante, pero necesario para su renacimiento.

Cuando el capullo se rompe. Entonces emerge una mariposa que despliega sus alas con colores brillantes. Se eleva hacia el cielo con una gracia que parece imposible para una criatura que era antes terrestre y torpe. La mariposa liberada de las limitaciones de la tierra, se convierte en un símbolo de belleza y transformación.

Este milagro es una lección. Trata sobre la capacidad del ser humano para transformarse. Como la oruga atraviesa momentos oscuros y desafiantes hasta que descubre su esencia. En la oscuridad, mientras se siente perdido y confundido, está experimentando su transformación.

Es una travesía que implica dejar viejas creencias y patrones de pensamiento. Requiere valentía, resistencia y fe en uno mismo para adquirir una nueva perspectiva, una mayor comprensión de uno mismo y del mundo que lo rodea.

Descubre su capacidad para volar alto y superar las limitaciones autoimpuestas para alcanzar su verdadera naturaleza. Convertido en mariposa, símbolo de libertad y belleza, se eleva sobre las dificultades y encuentra la luz.

Todos tenemos el poder de transformarnos. En los momentos de cambio y desafío, estamos en nuestro capullo, preparándonos para desplegar nuestras alas y volar hacia un futuro lleno de posibilidades. La belleza de la transformación radica en la promesa de lo que llegaremos a ser si decidimos confiar en nuestra capacidad de cambio y desarrollo.

La diversidad de las inteligencias. En su influyente obra "Los ricos se vuelven más ricos", Robert Kiyosaki destaca las diversas inteligencias necesarias para prosperar en el mundo financiero y profesional. Según él, para tener éxito como empleado, autoempleado, empresario o inversionista, se requiere una combinación de inteligencia física, mental, espiritual y emocional.

La inteligencia física es fundamental. Esto es así porque las personas aprenden mejor a través de la acción y la experiencia directa. En otras palabras, el hacer es el maestro supremo. Sin embargo, esta enseñanza no está exenta de riesgos, ya que a veces las personas también aprenden malos hábitos. En este contexto, el aprendizaje basado en la experiencia se vuelve esencial.

El cono de Dale. De acuerdo con el modelo del Cono de Dale del aprendizaje, Kiyosaki enfatiza que la experiencia y la simulación son más efectivas que simplemente leer o escuchar. La acción y la práctica directa proporcionan lecciones profundas que son difíciles de obtener a través de otros medios. Además, el autor sugiere que aprender del error es una parte crucial del proceso. Los fracasos y los errores no deben verse como obstáculos insuperables, sino como oportunidades de aprendizaje valiosas. Cada error es una lección que nos acerca más a la maestría.

El plan B. Kiyosaki también subraya la importancia de tener un plan B. En un mundo incierto y en constante cambio, la capacidad para adaptarse y ajustar el enfoque es esencial. Un plan B sólido puede proporcionar la red de seguridad necesaria para enfrentar desafíos inesperados y superarlos con éxito.

En resumen, para prosperar, es esencial cultivar la inteligencia física a través de la acción y la experiencia directa. La capacidad para aprender de la experiencia, incluso de los errores, y la disposición para ajustar estrategias según sea necesario son claves. Con estas habilidades, podemos navegar por los desafíos con confianza y determinación, transformando cada obstáculo en una oportunidad para crecer y prosperar.

"Los ricos se vuelven más ricos". Robert Kiyosaki plantea la interesante idea de que cada cuadrante profesional no solo representa diferentes roles, sino también distintos tipos de inteligencia y errores. Según él, la inteligencia física de un empleado se centra en evitar errores, una tarea que a menudo se ve limitada por el temor al fracaso y la pérdida del empleo, lo que bloquea su inteligencia emocional y espiritual. Este bloqueo impide que el individuo confíe en sí mismo y se atreva a explorar nuevas oportunidades.

La transición de ser un empleado a convertirse en un inversionista, según Kiyosaki, puede compararse con el proceso de cambio de la oruga en mariposa. Al igual que la oruga que se transforma en su capullo para emerger como una hermosa mariposa, el individuo debe atravesar un proceso de autodescubrimiento y transformación para liberarse de las limitaciones autoimpuestas. Esta transformación implica superar el miedo al fracaso y desarrollar la confianza en uno mismo.

Un ejemplo notable de esta integración entre las inteligencias se encuentra en la experiencia de Kiyosaki. Mientras aprendía a volar, notaba cómo sus inteligencias se alineaban, especialmente en relación con la inteligencia física. Durante las lecciones matutinas, absorbía conocimientos teóricos sobre el vuelo, mientras que por la tarde, aplicaba prácticamente lo aprendido al volar. Esta fusión entre teoría y práctica, mente y cuerpo, ilustra cómo nuestras acciones pueden sincronizarse con nuestras habilidades mentales, emocionales y espirituales para lograr un crecimiento integral.

Sin embargo, reconocer la necesidad de esta armonía es solo el primer paso. El desafío radica en superar la desconexión entre el cuerpo y la mente, enfrentando el miedo y desarrollando la confianza necesaria para avanzar hacia nuevas posibilidades.

Al igual que la oruga que se convierte en mariposa, cada individuo tiene el potencial de transformarse, liberando sus alas y volando hacia un futuro lleno de oportunidades, alineando su inteligencia física con la emocional, la espiritual y la mental.

El Hombre de Acción: Transformación y Coherencia

En el camino hacia el éxito financiero y personal, Robert Kiyosaki destaca la importancia de la inteligencia física, una cualidad que se centra en aprender a través de la acción directa. Sin embargo, en este viaje, a menudo nos encontramos con el desafío del "doble discurso", una discrepancia entre lo que decimos y lo que hacemos. Esta contradicción, enraizada a menudo en las experiencias de la infancia, crea modelos mentales complejos donde se nos enseña "haz lo que yo digo pero no lo que yo hago". Este doble discurso también se manifiesta en una doble norma para juzgar, donde creemos que nuestras acciones son perseverantes mientras que las del otro son obstinadas, creando así una confusión entre el decir, el sentir y el hacer.

Modelos defensivos. Esta incongruencia entre el sentir, el decir y el hacer da lugar a modelos defensivos, hábitos que protegen contra situaciones incómodas. Estos mecanismos defensivos alteran la causa de los problemas, impiden el aprendizaje genuino y reducen la efectividad en nuestras acciones. En este proceso, a menudo se transmiten mensajes incoherentes y coherentes, creando un ambiente similar al cuento del rey desnudo, donde los cómplices de la mentira se multiplican.

Una teoría para la acción. Se convierte en un faro en medio de esta confusión. La acción, en esencia, da sentido a nuestros actos, reflejando nuestras intenciones más profundas. Sin embargo, cuando negamos el modelo que usamos, cuando hay un desajuste entre nuestra teoría y nuestra práctica, caemos en el terreno del doble discurso. Este doble discurso nos incapacita para aprender, ya que observamos el mundo según un modelo pero actuamos de acuerdo con otro. La verdadera sabiduría radica en corregir errores y dominar conceptos que nos ayuden a explicar y prescribir nuestras acciones.

El razonamiento productivo. Para escapar del ciclo destructivo del doble discurso, debemos adoptarlo. Esto implica un cambio fundamental en nuestro modelo mental y nuestros valores, creando coherencia y consistencia entre nuestras creencias y acciones. Esta dinámica nos guía hacia un viaje donde cada acción lleva a una consecuencia, donde el "si p, entonces q" se convierte en nuestra guía. En este proceso, el discurso productivo se convierte en la mariposa que emerge del capullo del doble discurso, transformándonos tanto a nosotros mismos como al mundo que nos rodea.

El hombre de acción, al igual que la oruga que se convierte en mariposa, aprende a transformarse a sí mismo y a su entorno. A través de la coherencia entre sus palabras y acciones, se eleva por encima del doble discurso, encontrando en la acción genuina la llave que abre las puertas hacia la verdadera transformación y el crecimiento personal.

*Director de Ilvem. Mail de contacto horaciokrell@ilvem.com o +5491154224742.